Jóvenes Líderes de Impacto: construyendo el futuro
Publicado en March 10, 2026 por Glasswing
En Guatemala y Honduras, miles de jóvenes siguen enfrentándose a la incertidumbre, la adversidad y decisiones difíciles sobre su futuro. En comunidades donde hay violencia y exclusión social, y donde las oportunidades educativas y laborales son limitadas, abandonar la comunidad puede parecer la única vía hacia un futuro seguro y estable.
Pero esto no tiene por qué ser así.
El programa Jóvenes Líderes de Impacto (JLI), una iniciativa de aprendizaje-servicio financiada exclusivamente con el apoyo de la Fundación Howard G. Buffett demuestra que, cuando se confía en los jóvenes, se les brinda apoyo y se les ofrecen oportunidades reales, estos eligen quedarse, liderar y fortalecer las comunidades en las que viven.
Hasta la fecha, más de 13 824 jóvenes han participado en este programa, impulsando un cambio positivo en sí mismos y en sus comunidades.
El programa
JLI ofrece a jóvenes de entre 15 y 22 años su primera experiencia laboral, formación en liderazgo, apoyo socioemocional, prácticas de servicio comunitario y una beca de seis meses que alivia la presión económica y permite a los participantes continuar, o retomar sus estudios. Todos los participantes realizan trabajo voluntario durante al menos seis meses y ponen en marcha una iniciativa comunitaria como parte del programa. Sus proyectos económicos son diversos: algunos consiguen un empleo de tiempo completo, mientras que otros inician pequeños negocios, como la cría de pollos, la fabricación de zapatos o la apertura de salones de belleza, supermercados y restaurantes en el vecindario que ahora dan empleo a los vecinos.

Nancy, una participante de Honduras, ahorró su beca, construyó una pequeña tienda en su pueblo, la legalizó y la amplió gradualmente hasta el punto de abrir otro negocio, generando ingresos suficientes para ganarse la vida. “Me imagino con Pulpería La Distinta en muchos pueblos, llegando a diferentes lugares para que la gente sepa que estoy ahí. Vamos a crecer”, dijo Nancy.
Los jóvenes como líderes
El aprendizaje-servicio es el núcleo del modelo de JLI. A través de esta metodología, los jóvenes adquieren habilidades personales, profesionales y de liderazgo, al tiempo que contribuyen activamente a sus comunidades.
En una comunidad maya de Quiché, cuatro jóvenes reconstruyeron el espacio comunitario de reunión de su pueblo, abandonado desde hacía mucho tiempo, ganándose el reconocimiento público como líderes locales. Otros han restaurado bibliotecas locales, construido lavanderías comunitarias (donde antes las mujeres caminaban kilómetros cargando pesadas cargas hasta el río) y creado programas extraescolares para los niños más pequeños.

A inicios de 2026:
- Se implementaron 374 proyectos comunitarios en Guatemala y Honduras.
- El 92 % de los jóvenes demostró habilidades de liderazgo.
- El 96 % de los actores comunitarios ahora perciben a los jóvenes como agentes de cambio y valiosos contribuyentes al desarrollo local.
- El 87 % de los participantes definió sus intereses profesionales gracias al aprendizaje-servicio.
En comunidades con pocos recursos y bajas expectativas respecto a los jóvenes, estos logros son muy significativos, tanto para los participantes como para quienes los rodean.
Wendy, una joven de 21 años de Guatemala, había interrumpido sus estudios debido a dificultades económicas. A través de JLI, realizó un servicio comunitario en el Ministerio de Agricultura, seguido de unas prácticas en una empresa local. Gracias a su excelente desempeño, consiguió un puesto administrativo formal, donde sigue trabajando mientras se prepara para retomar la secundaria y, eventualmente, obtener un título de enfermería. «La Wendy de hace dos años no tenía metas claras. Hoy, estoy trabajando. Quiero terminar mis estudios y ya tengo un plan de vida», dijo.
Así es como cambian los sistemas: estos jóvenes ahora son reconocidos como líderes, forjando su propio futuro y el de sus comunidades.

Acceso al empleo y al emprendimiento
Al colaborar con socios locales, el programa JLI logra conectar a los participantes con oportunidades reales de empleo y emprendimiento. Los participantes del programa informan que obtienen ingresos iguales o superiores al salario mínimo en sus condados, lo cual constituye un logro significativo en contextos donde el desempleo representa un desafío social cada vez mayor.
Además de recibir estipendios, los jóvenes participan en talleres de educación financiera para aprender a administrar sus finanzas, dirigir sus propios negocios y elaborar planes financieros para el futuro. Casi el 100 % de los participantes abrieron sus primeras cuentas bancarias, lo que fortaleció su alfabetización e inclusión financiera. Estos estipendios se utilizaron de manera estratégica: para satisfacer las necesidades básicas del hogar, cubrir los gastos de salud de la familia, financiar su educación y como inversiones en su futuro.
Se produce un cambio psicológico en estos jóvenes líderes: ganan confianza, un propósito y una visión de futuro en su propio país. La esperanza es una métrica invaluable, que allana el camino hacia adelante en casa donde antes no había ninguno.

Maynor, un participante de 20 años de Guatemala, ha cambiado su vida gracias a JLI. Ingresó al programa sin ingresos. Como participante de JLI, creó una pequeña empresa que le ayudó a mantener a su familia y, al mismo tiempo, le permitió completar la educación básica y comenzar sus estudios universitarios
Permanecer con un propósito
Los resultados de JLI son convincentes: incluso dos o tres años después de completar el programa, el 99 % de los participantes sigue viviendo y liderando en sus comunidades. Tienen aspiraciones y sueños, identifican oportunidades cerca de casa y también las crean para sí mismos y para otros. Esto refleja un cambio en la forma en que los jóvenes ven su futuro: el 81 % de los participantes se siente más esperanzado respecto a su futuro socioeconómico, y el 89 % identifica oportunidades económicas y/o educativas dentro de su propia comunidad o país.
Ven que existen caminos hacia la estabilidad y el crecimiento, y persiguen estas oportunidades con determinación.
Quedarse lo cambia todo

En colaboración con Glasswing, la Fundación Howard G. Buffett invirtió en liberar el potencial humano de miles de jóvenes, tanto en Guatemala como en Honduras, impulsando un ecosistema de apoyo y oportunidades.
JLI ha demostrado que, cuando existen oportunidades reales —formación, tutoría, servicio comunitario, empleo y/o emprendimiento—, las y los jóvenes deciden pasar a la acción y fortalecer sus comunidades.
Para casi 14,000 jóvenes de Guatemala y Honduras, quedarse, aprender y prosperar en su país ya no es una posibilidad lejana, sino una realidad basada en la esperanza, las posibilidades, las oportunidades y la solidaridad
