Los voluntarios de Glasswing continúan trabajando con migrantes retornados

Publicado el 6 noviembre, 2017 by Glasswing

Los voluntarios llevan camisetas azules brillantes con un portapapeles en la mano y una sonrisa amistosa. Se están preparando para el día y para recibir a las docenas de migrantes retornados que cruzarán las puertas del Centro de Migración. Los migrantes, que ya han experimentado dificultades indescriptibles después de huir de su país de origen, llegarán a este lugar después de pasar un mínimo de 12 horas en un autobús que regresa de la frontera entre México y Estados Unidos.

Voluntarios como Mauricio, Brenda y Kevin brindan la atención y el apoyo que tanto necesitan las familias y menores no acompañados que han sido retornados. Estos esfuerzos han ayudado a miles de personas a recuperar un sentido de dignidad y sentir el apoyo de sus compañeros. Como voluntarios, estos tres jóvenes trabajan estrechamente con los niños, niñas y adolescentes que regresan, brindándoles la atención necesaria para facilitar su llegada al país. El carisma y la actitud positiva de los voluntarios generan un sentimiento de confianza en los menores y sus familias. Entre otras actividades, los voluntarios organizan talleres de autocuidado para los repatriados y celebraciones del Día Internacional del Niño en el Centro de Atención al Migrante desde el 2014.

«En mi rol de voluntario líder, me aseguro de que los retornados se sientan seguros y tranquilos. Me tomo el tiempo para jugar con los niños más pequeños y siempre tengo en cuenta que están pasando por una situación difícil. Creo que esto es muy significativo para ellos, especialmente los más jóvenes. Los niños rara vez se olvidan de los adultos que los trataron bien, aunque solo sea por unas pocas horas; los familiares también aprecian cuando los tratas bien. Mi trabajo es crear un entorno tranquilo y me alegra que mi apoyo haga la diferencia», dice Mauricio, el voluntario líder de este equipo.

Glasswing ha apoyado al Centro de Recepción de Migrantes en San Salvador (Dirección de Atención al Migrante La Chacra) desde el 2014. Lo hizo en respuesta a la crisis migratoria que afecta a la región centroamericana y, específicamente, al Triángulo Norte. La migración, así como la reinserción, plantean muchos desafíos para estos tres países. El impacto y las muchas causas profundas siguen presentando graves desafíos para la región. En Glasswing trabajamos con organizaciones como Save the Children, World Vision y la OIM para proporcionar estos servicios.

Por su parte, los voluntarios trabajan directamente con niños y jóvenes repatriados, proporcionándoles atención inmediata. A partir del 2017, también hemos estado implementando Clubes de Niñas para las adolescentes repatriadas, ofreciéndoles un espacio seguro para conectarse con otras niñas y adolescentes, desarrollar habilidades esenciales para la vida, tener acceso a mentores y el apoyo que necesitan para prosperar. Hasta la fecha, hemos brindado asistencia a 16,540 niños y jóvenes.