Estudiantes universitarios inspiran a los jóvenes por medio del debate

Publicado el 12 mayo, 2017 by Glasswing International

Hace dos años, Alejandro Arrieta y Mauricio Ramírez Molina se unieron a la Liga de Debate de su universidad. Aquí, esta actividad extracurricular, rápidamente, se convirtió en su pasión. Con la esperanza de inspirar a los jóvenes para que también se involucren en el hobby, se convirtieron en voluntarios de Glasswing en una de nuestras Escuelas Comunitarias en San Salvador, El Salvador. Desde que el dúo comenzó a liderar el equipo hace dos años, han ganado dos torneos, pero los verdaderos logros están al ver cómo sus estudiantes han aplicado sus habilidades en otros aspectos de sus vidas.

Como muchos de los jóvenes en El Salvador, William, uno de los primeros estudiantes de Alejandro y Mauricio en Glasswing, enfrenta inmensos retos. El aumento de índices de violencia y pobreza en sus comunidades y escuelas públicas con escasos recursos son algunos de los factores que hacen que para que él y sus compañeros sea difícil continuar sus estudios. De hecho, casi el 70% de jóvenes abandonan la escuela al llegar al noveno grado en El Salvador. Con poco apoyo, William estaba perdiendo confianza y estaba a falta de una visión por un mejor futuro. Sin embargo, por medio del Club de Debate, empezó a cambiar su manera de verse a sí mismo y a su mundo. No solo desarrolló habilidades en resolución de problemas, pensamiento crítico y trabajo en equipo, sino que también se sintió orgulloso de su papel en el club, aprendiendo que su voz importa y que él tiene la habilidad de cambiar cómo las personas hablan sobre distintos asuntos.

El Club de Debate forma parte del modelo de Escuelas Comunitarias de Glasswing. Hasta la fecha, hay 19 Clubes de Debate en El Salvador, Guatemala y Honduras. Este noviembre en el Generation Now Festival, Glasswing celebrará el Primer Torneo de Debate a nivel regional, donde estudiantes como William estarán empoderados a expresar sus opiniones. William se graduó este año del bachillerato. Durante la última sesión del club, Alejandro le preguntó qué iba a hacer después. Para la sorpresa de Alejandro, William comentó que iba a tomar los exámenes de ingreso a la universidad y quería estudiar comunicaciones. Su nuevo entusiasmo para la educación fue, en parte, resultado de formar parte del Club de Debate. Gracias a los voluntarios, estos clubes han inspirado a una generación que se atreve a cuestionar el estatus quo y no le temen a hablar sin reservas mientras se mantienen tolerante y respetan las opiniones de otras personas.