Estudio del Banco Mundial mide el impacto del programa «Sanando Heridas»

Published on 9 diciembre, 2019 by Glasswing International

 

El programa «Sanando Heridas», una iniciativa de prevención de la violencia, ayuda a las personas que han estado expuestas a la violencia social a hacer frente a los eventos con un tratamiento basado en la atención integral del trauma. Acompaña a sus usuarios en el proceso restaurativo, a través de la comprensión de los efectos del trauma y la provisión de habilidades de afrontamiento positivas. Los servicios se prestan en hospitales públicos y los profesionales de la salud están capacitados, lo que crea conciencia sobre la importancia de proporcionar atención integral al trauma. “Sanando Heridas” también tiene un sistema de referencia compuesto por 38 organizaciones y entidades públicas que brindan ayuda complementaria para la recuperación de pacientes.

 

«Sanando Heridas» surge como una estrategia que ayuda a romper el ciclo de violencia. El Salvador fue el segundo país más violento de América Latina en 2018. Los altos niveles de violencia generan grandes costos económicos. Sin embargo, la violencia es un problema que se puede prevenir. Las personas expuestas a altos niveles de violencia y victimización están fuertemente asociadas con actos de violencia posteriores. La evidencia encuentra que existe un vínculo entre sufrir un trauma en el presente y volver a ser una víctima en el futuro. Específicamente, más del 40% de los jóvenes violentamente heridos regresan al servicio de emergencia en el futuro con lesiones relacionadas con la violencia y hasta el 20% son víctimas de homicidio durante los cinco años posteriores al tratamiento, lo que perpetúa el ciclo de violencia.

 

El resultado esperado es reducir la recaída de los usuarios en eventos violentos, para contribuir a romper el ciclo de violencia y, por lo tanto, contribuir a la eficiencia de los servicios de salud pública. El programa «Sanando Heridas» puede reducir las recaídas por actos violentos hasta en un 30%, lo que puede traducirse en la reducción de los costos de atención médica debido a la violencia en hasta 3.3 millones. Además, los resultados preliminares muestran que la capacitación y la sensibilización del personal de los hospitales públicos han tenido efectos positivos, reflejados en el aumento de la tasa de referencia de víctimas de violencia a ser tratadas por el programa.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *