Brindado un futuro más brillante para sus hijos a través de habilidades financieras

Publicado el 6 noviembre, 2017 by Glasswing

Mientras Ruth lleva a su hijo de nueve años a la escuela, puede observar un letrero en la oficina principal del Centro Escolar Refugio de La Paz. El afiche promovía el Programa Financiero para Jóvenes, entre las edades de 15 y 25 años, que estaban interesados ​​en aprender sobre educación financiera y otras habilidades importantes para la vida. En aquel momento, Ruth decidió inscribirse y ya terminó el primer año de esta iniciativa. Además, ya está utilizando las habilidades que adquirió en el programa para contribuir con los ingresos de su familia.

Ruth tenía 15 años cuando quedó embarazada de su primer hijo, Hugo. Como la mayoría de las madres adolescentes, se vio obligada a crecer rápidamente después de dar a luz. Se mudó con el padre de su hijo, se convirtió en ama de casa e incluso abandonó la escuela para cuidar a su hijo. A medida que pasaban los años, ella vio que sus oportunidades se volvían más limitadas. Sin embargo, estaba decidida a hacer algo más. Se inscribió en clases durante los fines de semana y terminó su bachillerato. Siempre con un objetivo en mente: proporcionar un futuro mejor para sus hijos.

Diez años después, Ruth tiene ahora 25 años, su hijo tiene ocho años y su hija, Victoria, tiene tres. Cuando Ruth decidió inscribirse en el Programa Financiero para Jóvenes, inmediatamente vio que las oportunidades aumentaban para ella. Tenía esperanza de una nueva forma de contribuir a su hogar e invertir en sí misma, en su esposo y en sus hijos. Después de hablar con la coordinadora de la escuela para expresar su interés en unirse al programa, juntas elaboraron un plan para asegurarse de que sus hijos estuvieran en un ambiente seguro y se mantuvieran ocupados mientras ella estaba aprendiendo en las sesiones del programa. Ruth estaba encantada de lo flexible que era la coordinadora escolar. También estaba agradecida porque se les brindara la oportunidad a mujeres jóvenes como ella, quienes, aunque no estaban matriculadas en la escuela, buscaban formas de ayudar a su familia y de prosperar.

Dado que la familia vive cerca de la escuela, Ruth y sus dos hijos fueron al centro escolar juntos los días que tenían el programa. Su hijo, Hugo, estudia segundo grado en esta institución, el C.E. Refugio de La Paz que es, también, una de las Escuelas Comunitarias de Glasswing en Santa Tecla, El Salvador. El pequeño, además, recibe también el Club de Inglés. «He visto tantos cambios positivos en mi hijo desde que se unió al club. Siempre me acuerda de sus clases porque no le gusta faltar y sé que está aprendiendo. Ahora puede decir el abecedario y contar hasta 25 en inglés”, cuenta Ruth.

Otro aspecto de su familia en el que Glasswing ha impactado es que, a pesar de que su hija menor es muy pequeña para ir a la escuela, también está recibiendo parte de los Programas Extracurriculares. Esta fue parte de la estrategia que hicieron junto a la coordinadora escolar para que Ruth se pudiera integrar al Programa Financiero para Jóvenes y es así como Victoria ingresó al Club de Artes. “A la niña le encanta venir con nosotros porque hace manualidades y siempre trae a casa sus manualidades», dice Ruth con orgullo.

A lo largo de cada sesión del Programa Financiero para Jóvenes, los participantes aprenden a crear una micro empresa, así como la importancia de ahorrar e invertir, hacer presupuestos y otras habilidades financieras claves. Ruth y sus compañeros del programa también aprendieron habilidades tangibles, como la cosmetología. Todo esto le ha enseñado a hacer manicures y pedicures de calidad de salón. En solo unas semanas, ya ha atendido a varias clientas.

Esta situación ha ayudado a mejorar el panorama económico en la familia de Ruth. Su esposo es carpintero y gana un salario modesto, pero, últimamente, el trabajo ha sido inconsistente y no está obteniendo suficiente dinero para satisfacer las necesidades de toda la familia. Antes de unirse al programa, Ruth nunca había trabajado ni había ganado su propio dinero, pero esta nueva oportunidad le ha brindado la capacidad de ganar dinero extra. «Como mujer, ahora puedo defenderme y he adquirido un conjunto de habilidades que puedo usar para no tener que depender tanto de mi esposo. El programa también me ayudó a hacer nuevos amigos, me brindó el apoyo que necesito. En este momento, estoy invirtiendo en mi negocio, asegurándome de tener las herramientas que necesito para brindar a mis clientes los servicios que solicitan. La capacidad de contribuir económicamente a mi hogar es liberadora. Me hace sentir bien», dice con confianza. Ahora, trabajando como técnico de uñas, ella está haciendo su propio dinero, ingresos que usa para invertir en su familia. Además, está invirtiendo en las herramientas que necesita para expandir sus servicios.

El Programa Financiero de Glasswing se implementa con la ayuda de Fundación Citi, beneficiando a más de 1,500 jóvenes en cinco países. Está abierto a jóvenes dentro y fuera de la escuela en áreas vulnerables, brindando a los participantes habilidades vitales para prepararlos para obtener un empleo o comenzar su propio negocio. Para madres jóvenes como Ruth, las oportunidades de adquirir nuevas habilidades y usarlas para obtener un ingreso son invaluables. Además, estos programas están ayudando a mujeres jóvenes, como ella, a ser más independientes, dándoles las herramientas para romper los círculos del embarazo adolescente y la pobreza y ayudándoles a obtener un ingreso estable para que puedan invertir en su futuro.